Movimiento vintage en Latinoamérica

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Cuando hablamos de cultura vintage en determinado lugar del mundo, como puede ser Latinoamérica, no estamos hablando de algo poco común. Hoy en día la cultura vintage es algo que tiene mucho arraigo en Latinoamérica, de hecho es algo tan normal como pudiese ser en Estados Unidos, Europa o en cualquier otro rincón del mundo.

Algunas personas consideran al movimiento vintage una moda pasajera como muchas otras, algunas pinceladas de ropa por aquí, un poco de decoración por allá y que con el paso de los años esta tendencia irá desapareciendo poco a poco como muchas otras.

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Para muchas otras personas latinoamericanas la cultura vintage es algo imprescindible en su día a día, algo que les hace sentirse diferentes con aquello que les gusta, escapando de convencionalismos y de modas impuestas por la sociedad y el mercado y apostando por cosas que cuando fueron concebidas lo fueron para durar en el tiempo y ofrecer una gran calidad a todo el mundo, algo que choca frontalmente con lo que hoy se conoce como obsolescencia programada.

El tener algo exclusivo es algo que gusta a todo el mundo y una de las características de la cultura vintage es que hay infinidad de piezas que son verdaderamente únicas, que pertenecen a otra época a pesar de que se encuentran en la nuestra, bien porque hayan sido restauradas o porque se hayan conservado excelentemente con el paso del tiempo, pero la cultura vintage va más allá que la posesión de algo material perteneciente a otra década.

Son cada vez más las muestras culturales del movimiento vintage en Latinoamérica: exposiciones, convenciones, ferias, reuniones de vintager’s del país, eventos de decoración… las opciones son muchísimas, el límite solo lo pone la imaginación de las personas.

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Todas estas muestras y sobre todo, la globalización, han hecho que esta clase de cultura este cada vez más presente en la vida de muchas personas de toda Latinoamérica, pero siendo sinceros, es una cultura tan global que no se diferencia demasiado de la que podemos encontrar en Europa, Estados Unidos o incluso en Australia, lugar donde tiene mucho tirón y muchísimos adeptos.

Podríamos estar disertando durante horas y horas sobre la cultura vintage aquí o en otro lugar del mundo y pese a algunas pinceladas, las reminiscencias siempre son las mismas, o al menos muy parecidas, por lo que estamos hablando de algo general y que gusta a un creciente número de personas.

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